Está demostrado que las partículas sólidas que emiten los vehículos, en especial los de motor diésel, son causa de múltiples enfermedades respiratorias e inclusive de algunos tipos de cáncer, como lo determinó la Organización Mundial de la Salud en 2012. Con el tiempo se ha venido entendiendo que su peligrosidad está asociada a su tamaño. Hoy en día se reconoce que las más pequeñas son las más peligrosas pues el cuerpo humano nunca desarrolló mecanismos de defensa para ellas, no evolucionamos expuestos a grandes cantidades de nanopartículas, cómo ahora lo estamos. Así que tienen la capacidad de alcanzar el flujo sanguíneo y desde este cualquier otro órgano.
Esta semana realizamos en Bogotá un ejercicio sin precedentes en el planeta, y no es una exageración, es literalmente así, nunca se hizo hasta ahora. En el marco del programa de la cooperación Suiza CALAC+ y con el apoyo de los Ministerios de Ambiente de Chile y Colombia, realizamos la primera jornada de Evaluación de contadores de partículas para emisiones vehiculares, en el que participaron 7 fabricantes: Texa SpA, 3DatX Corporation, TSI Incorporated, Capelec, Opus Group AB, AVL DiTEST y Dekati Ltd.
Los contadores de partículas son equipos de medición que permiten, a diferencia de los equipos de medición de emisiones tradicionales que detectan la masa de las emisiones (gr/cm3), detectar o contar la cantidad de partículas o el número de partículas ultrafinas (PN/cm3) que emiten los vehículos, y esto se necesita y se va a necesitar cada vez más, pues los vehículos con motor de combustión modernos emiten decenas de miles y hasta millones de estas partículas por cada centímetro cúbico de sus gases de escape, sí, millones de partículas ultrafinas por cada centímetro cúbico de gases que salen de su escape, ¡¡aterrador!!
En Bogotá estamos decididos a adoptar esta tecnología para controlar los buses y camiones diésel que circulan en la ciudad y hemos venido trabajando en ello desde hace varios años, para entender de que se trata esto de las partículas ultrafinas o nanopartículas, porqué son tan peligrosas y cómo podemos controlar su emisión.
Esta jornada de comparación nos ha permitido fortalecer la oferta local de contadores de partículas, verificar el método de medición que se ha venido definiendo para la región, comparar los dos principios de medición empleados por los participantes, Condensation Particle Counter (CPC) y Diffusion charging, y medir la emisiones de varios vehículos con cada uno de los equipos.
Se midieron vehículos diésel y gasolina, con y sin filtro de partículas (DPF, por su sigla en inglés), pesados y livianos.
Sin DPF, camionetas a gasolina EURO 4 y buses diésel EURO V. Con DPF, camionetas a gasolina EURO 5+DPF y EURO 6 y buses diésel EURO V+DPF.
Aplicando el método de medir, con el motor en marcha mínima, durante 15 segundos el número de partículas con un diámetro superior a los 23 nanómetros emitidas por centímetro cúbico se obtuvo que un motor con filtro de partículas emite menos de 200.000 par/cm3 y uno sin filtro de partículas más de 2.000.000 par/cm3.
Con este ejercicio Bogotá fortalece su capacidad para implementar el conteo de partículas como método de control de las emisiones vehiculares. Los filtros de partículas son dispositivos de alta tecnología que permiten reducir considerablemente el impacto de los vehículos a la salud humana, pero necesitan consideraciones especiales en su operación y estrictas rutinas de mantenimiento para funcionar de forma correcta, así que en Bogotá necesitamos empezar a contar partículas.
Junio 2023